ASPECTO ÉTICO/ Marco Teórico

Consideraciones éticas sobre el embrión humano:

“Las aportaciones que agrupan más consenso en la biomedicina actual a propósito de las condiciones para poder considerar el embrión humano como persona exigen que éste disponga de la información suficiente para darle autonomía biológica e individuación. Ello requiere simultáneamente las siguientes condiciones:

> Observamos en él la constitución genética correcta (cosa que se produce en la fecundación cuando la estructura genética es suficientemente adecuada). Esta constitución por sí sola no implica que haya información suficiente para el nuevo ser.

> Se han establecido unas condiciones de implantación que permiten hablar ya de individuación del embrión, de forma que se excluya tanto la división total del embrión, como su fusión con otro embrión independiente.

> Existe una morfología mínima suficiente (en especial, una estructura neurológica inicial básica).

> Se ha puesto en marcha la producción y circulación de todos los elementos fisiológicos imprescindibles entre la madre y el embrión implantado, interrelación que es constitutiva y esencial del embrión.

Hasta que no se dan estas condiciones:

–información básica, implantación, morfología mínima y circulación fisiológica maternofetal–, hay vida humana, pero no parece que pueda haber una persona (p. ej., un gameto también tiene vida humana independiente, pero no es persona, y podríamos encontrar otros ejemplos de estadios imcompletos de vida humana).

La etapa inicial del desarrollo del embrión humano es la que presenta más dificultades a la hora de determinar su consideración ética, la cual depende del valor que tenga por sí mismo (consideración ontológica) o del valor que le otorguemos.

La pregunta ética, que se formula de maneras distintas, es la siguiente:¿cuándo el embrión empieza a adquirir la condición de persona?

Ante esta pregunta, hay varias respuestas que aglutinan posiciones antagónicas: para unos, el embrión humano hay que considerarlo como persona desde el momento de la fecundación; para otros, el embrión humano no puede ser considerado una persona desde el momento de la fecundación, sino en posteriores estadios del desarrollo embrionario y fetal, y para algunos, incluso, después del nacimiento.”