Bioética.

Bioética es un neologismo que surge hace más de dos décadas, integrando la ciencia y la ética en plena era tecnológica. Reusselaer Von Potter, un oncólogo de la Universidad de Wisconsin, fue quien por primera vez empleó el término Bioética, haciendo directa referencia a los problemas éticos originados en los años ´60 como consecuencia de los avances de las ciencias biomédicas (Boletín OPS 1990- Lavados y col, 1990 – Mainetti, 1990 – Mainetti, 1991 a y b- Gafo Fernández, 1993).

En 1971, Potter publica su libro “Bioethics: Bridge to the future” y define este neologismo como “el estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias humanas y de la atención sanitaria en cuanto se examina a la luz de los valores y principios morales” (Boletín OPS, 1990 Gafo Fernández, 1993). Abel, especialista español en Bioética, la define como “el estudio interdisciplinario de los problemas suscitados por el progreso biológico y médico, tanto a nivel microsocial como a nivel de la sociedad global, y sus repercusiones sobre la sociedad y sus sistemas de valores, hoy y mañana” (Gafo Fernández, 1993).

Sin embargo, la realidad de la Bioética se remonta a la antigüedad, ya que ninguna profesión fue tan consciente, desde sus albores, de las implicancias y problemas éticos de la praxis de la misma, como  las Ciencias Médicas. El juramento de Hipócrates, que forma parte del Corpus Hippocraticum, conjunto de escritos cuya autoría se atribuye a Hipócrates, representa la prueba más antigua sobre la preocupación ética del ejercicio de la medicina en nuestra cultura. En otras culturas se pueden citar testimonios similares, como el juramento de Iniciación Caraka Sanhita (cultura hindú, siglo I a. C.), el juramento de Assaf (mundo árabe, siglo X) y los cinco Mandamientos y las Diez Exigencias (cultura china, siglo XVII).

En el siglo XIX, el médico inglés Thomas Percival, emplea la expresión de Etica Médica. En ese siglo empiezan a aparecer los códigos deontológicos, donde se reglamentan las exigencias éticas y legales del ejercicio de la medicina (Gafo Fernández, 1993).

El salto de la Etica Médica a la Bioética, coincide con el comienzo del gran desarrollo de esta disciplina, iniciada en los Estados Unidos y cuya complejidad de contenidos desbordan a la tradicional ética o moral médica  (Howard Jones, 1985 – Boletín OPS, 1990 – Lavados y col., 1990 – Mainetti, 1990 – Belderrain, 1991 – Basso, 1992 – Quintana Trias, 1992 – Penchaszadeh, 1992 – Instituto Borja de Bioética, 1993).

A partir de la aparición del libro de Potter, la Bioética se introduce como un área de interés para los profesionales de la salud, filósofos, científicos, juristas, teólogos e incluso gobernantes.( Roa, 1998-Hofft, 1999-).

En 1969, el psiquiatra Cayling y el filósofo Callahan, fundan en Nueva York el Institute of Society, Ethics and Life Sciences, uno de los de mayor relevancia mundial y que en nuestros días se conoce como el Hastings Center.

Un especialista en fisiología fetal, André Helleger, crea en 1972 en Washington, el Instituto de Bioética. En 1975 se funda en Barcelona, el Instituto Borja de Bioética, en el marco de la Facultad de Teología de los Jesuitas y que a partir de los años 80 se convierte en fundación privada (Lavados y col 1990).

En la Bioética, en el bios (vida) y en el ethos (conducta o comportamiento) se amalgaman biología y moral en una verdadera síntesis integradora de ciencia y conciencia, hechos y valores, ser y deber ser. (Mainetti, 1990 – 1991, a y b – Meerof, 1993).

Mainetti afirma que es una disciplina intelectual que intenta resolver problemas y situaciones que emergen de la biomedicina, la ciencia y la técnica. Al mismo tiempo sostiene que es un fenómeno cultural que aparece como una crisis de fundamentación de la moral que se conforma de tres dimensiones: la catástrofe ecológica, la revolución biológica y la medicalización de la vida.

a) El hombre comienza usurpando los espacios naturales y hoy llega a la contaminación ambiental, la destrucción del ecosistema planetario por alteración de la tierra, el agua, el aire y los alimentos. Mainetti expresa que se ha generado un verdadero “Ecocidio”, trastornos patológicos del tipo de enfermedades respiratorias crónicas, cáncer, malformaciones congénitas, mutaciones, trastornos del comportamiento, etc. Esta degradación ambiental exige soluciones científicas y tecnológicas, pero también se requiere una verdadera toma de conciencia y un cambio de actitudes y conductas humanas.

b) En nuestro siglo XX la Física predominó en la primera mitad del siglo, en tanto que a partir de los años ´50 nos encontramos dominados especialmente por la Biología.

Nacen la Biología Molecular y la Ingeniería Genética, esta última derivada tecnológicamente de la primera. El desarrollo científico y tecnológico nos ofrece así un nuevo paradigma, un nuevo modelo, una verdadera revolución biológica que hace su blanco especialmente en las formas de nacer, de procrear, y de morir.

Nos encontramos que la Medicina se ha salido de sus cauces tradicionales y ya no pretende sólo restaurar el orden natural, de reparar el daño, sino que va más allá, se aventura en mejorar la naturaleza humana y superar condicionamientos biológicos.

c) Las ciencias médicas convertidas en poder de control social. Desde que nacemos en el hospital, hasta que morimos, también en el hospital, nuestras vidas están reguladas por la medicina.

La Bioética no se limita a la Etica Médica ya que abarca un amplio espectro de problemas que los sintetizamos de la siguiente manera:1-Problemas relacionados con la investigación clínica o biomédica y del comportamiento. 2-cuestiones sociales relacionadas con la Salud Pública, la salud ocupacional, la ética del control de la natalidad, etc.3-Problemas relacionados con los valores que surgen en las profesiones que conforman el equipo de salud.4 Cuestiones relativas a la vida animal y vegetal.